El dinero gastado en un table no es un despilfarro, es una inversión: Uno transforma vulgar dinero en dorados recuerdos que nos alegraran la ruta hasta la tumba.... lo cual me recuerda ¡¡¡¡que ya mero es la boda del papaya!!!! ¡¡¡¡¡¡Ajuaaaaa!!!!
Aún recuerdo mi primera visita a un Table, fue un momento inolvidable que no cambiaría por nada, lástima que ese Table ya no exista más, pero algún día encontraré uno que me llene como lo solía hacer ese.
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