Lo que fue y lo que es...


Yo se que lo que menos necesita el mundo es que alguien mas escriba sobre U2; estamos saturados de ellos, hartos de verlos todo el dia en cuanto medio se pueda, y la gente hasta de los espectaculares de Wonderbra se cansa sí los ve de mas (bueno.... no exageremos)
Cada disco de U2 se lanza con bombo y platillo y su disquera trata a como de lugar de meternos el disco: vemos sus videos todo el día, oímos sus canciones en la radio, vemos su foto en toooooodas las revistas, etc, la onda es saturarnos, y a ver si en una de esas caemos y compramos el disco. Sin embargo, y a pesar del esfuerzo de las grandes compañías, poco a poco los consumidores de música hemos mudado nuestros gustos hacia pasturas más verdes.... O al menos eso creemos, (basta ver el revuelo que hay ahora que se ha anunciado que U2 viene a México... pero esa es otra historia) La onda es que ya no hay la misma emoción por un disco de U2 que la que había hace 10 años y desde luego la cantidad de discos vendidos tampoco es la misma. Ahora cada cosa que tiene que ver con U2 sabe a corporativo, a saborizante artificial, un ejercicio de adaptación pa´ la masa, que contradictoriamente, no lanza las cifras de venta que el corporativo esperaría.

Pero el objeto de este blog no es tirarle mierda a nadie, sino todo lo contrario, encontrar dentro de toda la mierda algo que valga la pena,
Así que aquí estamos ahora, Chewbacca y yo, platicando sobre cual será el mejor disco de U2. Yo digo que el “Joshua Tree” él dice que no sabe, que le gustan todos, pero el “Achtung Baby” se asoma como su posible favorito, yo le discuto un poco pero al final le confiero el beneficio de la duda: Habrá que escuchar el disco. Cosa que estoy haciendo justo ahora.... las guitarras , los soniditos enterrados en la mezcla pre-OK Computer, la voz de Bono, esta atmósfera post-lo-que-sea que inunda el disco, esa canción que habla sobre el hombre que sueña con ahogar sus penas, pero estas aprenden a nadar, Ahhhhh que bonito es recordar y también que triste....
Como cambia el significado de algo con el tiempo. Me acuerdo perfecto que antes U2 significaba una cosa muy distinta a lo que significa ahora, al menos para mí, y escuchar este disco solo me lo confirma, he envejecido, he cambiado, al igual que U2.
Sin embargo el disco queda, sobrevive lo que la banda fue y se disocia totalmente de este nuevo y empresarial U2, El disco sigue siendo honesto y hermoso, un retrato preciso y precioso de la época y de ese otro U2 que hoy añoramos y de vez en cuando buscamos en sus nuevos discos o en sus conciertos. Es tranquilizante pensar que este disco prevalecera, flotando por ahí, esperando a tocar a alguien mas en 20 años
Y es triste que no pueda volver a haber otro Achtung Baby, pero en realidad no nos hace falta, este es suficientemente bueno. Por el poder de Blogspot.com , Achtung Baby de U2, disco de la semana.

Comentarios

Anónimo dijo…
pues si... U2 ya no es lo que era, y lo único que nos queda, que no es nada malo, es la nostalgia y el recuerdo de anteriores discos. Ahora está dejando un lugar vacio en el estrellato al cual está siendo llenado (a pesar de cuanto manifiestes inconformidad al respecto) Coldplay. Ya vendrán tiempos mejores Juanito.


Atte: Alvarus
Pablo dijo…
Oooh mi Johnny, recuerdo cuando tu y Marco me presentaron a U2, me acuerdo bien de cuando compré mi Achtung Baby importado en el bazar y mucho mas barato que en Plaza Satélite, era un muchacho de 14 años que creía que U2 sería la siguiente maravilla, en mi mundo de secundaria fresa en donde solo se oía a Britney y a Cristina y las discusiones de los respectivos defensores de sus cuerpos... Yo, inconforme, refugíe mi pubertad en la voz de Bono, inaudita y bendita para mi, Whos gonna ride your wild horses? es de lo mejor que he oído y de las mejores sensaciones producidas. Luego vino la adolescencia y con ella di el salto directo al All that... y si, U2 había conquistado mi salón de clases, no era lo mismo, les parecía bonito dedicarle una canción a una chica, ya no era solo mío, Elevation estaba en las fiestas, que eran horribles, y con los 17 años llego la extención del el disco, el How to dismantle an atomic bomb, lo oí con gusto pero descubrí que no me aportó nada, ningún nuevo sentimiento, ninguna nueva vibración, solo una, la de que U2 me había fallado y Bono solo está para hablar de paz con gafas. Pero el Joshua Tree y el Achtung Baby siempre serán mios... (El Unfogettable Fire no por que se quedó atorado en el toca discos del Batxoki House of Rock, jejeje)
Pablo otra vez dijo…
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