Our love, don t mess with our love....

Le di la mano a Murray, (y las gracias). Valerie me dio un beso y me agradeció saberme su nombre. el de Martin se me olvido, pero aun así le dije “bien tocado”. A Patrick le dije que tenia una telecaster idéntica a la suya ( y pensé en decirle que envidiaba sus chinos, pero eso ya era muy de acosador). George habla español con acento argentino y toca la batería como un dios. Por cierto, tiene las manos callosas como de carpintero (supongo que es por su match grip... no pude evitarlo, corrí al auto por un disco de san pascualito rey y se lo di... espero lo oiga). Todo fue mágico, emotivo y perfecto: cuando Murray canto la parte de “the world is really gonna love you” de ticket to immortality no pude evitarlo y llore, pero solo un poquitito, como cuando recuerdas a un familiar ya fallecido o algo así.
Amo a the dears, cuento lo dias para verlos otra vez.

Comentarios

·MaRySouL· dijo…
Sinceramente es re bonito leerte de esa manera, así de fan. Yo me los perdí y estoy que chillo (bueno, ya traigo los ojos hinchados, me la he pasado esparciendo las de cocodrilo por otras cuestiones menos bonitas que tú al derramarlas con los Dears).

Me da mucho gusto que lo hayas disfrutado haaarto. Muchos me han dicho que estuvo de lágrima. Yo no alcanzo a materializarlo en la mente, y si pongo sus discos no me los puedo imaginar en vivo. Niña con falta de imaginación.

Un abrazo!

Entradas más populares de este blog

Sunlit Youth

1996: el año en que la música existió.

Los hombres somos idiotas