No Country for old men

Sin darme cuenta me desgarre un músculo del hombro izquierdo. No me pregunten cómo, por que no lo sé. Simplemente desperté sin poder levantar el brazo. Supongo que así será mi vida de ahora en adelante: Cada mañana despertaré con algo que no sabré ni como obtuve ni de donde viene. Me emociona pensar que tal vez tenga una doble vida de la que no sepa nada a la Tyler Durden, pero probablemente todo se deba a que no consumo suficiente potasio. El que dijo que la realidad supera a la ficción seguro estaba pensando en una película.

Ayer vi “Black snake moan”, e iba a tratar de defenderla en esta entrada, pero lo cierto es que no puedo. Me es imposible intelectualizar un argumento frió y centrado cuando todo se trata de algo tan visceral como ver a Christina Ricci. Creo que en esta ocasión me inclinare por el cinismo en vez de tratar de defender lo  indefendible. Si son hombres venla, si son mujeres, dejen que su novio la vea y ya. No generemos mas conflictos, que con los Punks y los Emos  ya tenemos.

Y en otras noticias, he decidido que quiero aprender a hablar Ingles con acento sureño, (como Tommy Lee Jones en la película de los Coen.) para poder pedir mis boletos del metro con estilo.

Comentarios

Anónimo dijo…
Eso de: "Cada mañana despertaré con algo que no sabré ni como obtuve ni de donde viene" suena a los mejores tiempos de mi adolescencia. Ah, no espera, ya entendí.

L.

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