The things we make...

Muchas veces la música es una compañera fugaz, como una novia que tienes en vacaciones: Hay un momento en el que todo vibra y tu vida se ilumina, luego ese momento pasa y cada quien continua su camino. Justo asi pasa con algunas canciones.
Algunas te toman por sorpresa, te intoxican, te enamoran. Las escuchas un millón de veces en un millón de situaciones y con un millón de amigos, Y pasado el tiempo dejas de escucharlas. Seguramente cuando las reencuentres te traeran muchos buenos recuerdos y tu corazón bombeará un poquito más rápido.
Basicamente, cuando compras un disco estas comprando recuerdos o la posibilidad de generarlos alrededor de una tonada. Y esa es la razón por la que me frustra tanto no tener un disco cuando lo quiero. Las canciones deben tener un momento especifico en tu vida. No es lo mismo descubrir ahora en el 2009 que Nirvana era una banda de huevos, a haber tenido la posibilidad de compartir con tus amigos "Smells like teen spirit" en el estacionamiento de tu escuela, mientras todos los demas escuchaban Guns&Roses y Bon Jovi.
Yo se, que la buena música no envejece y bla bla bla, yo mismo me doy infulas de revisionista de vez en cuando, pero hay música que debe acompañarte en un momento especifico de tu vida, y eso no puede cambiar.
Despúes de casi 10 años, conseguí el "The things we make" de Six By Seven. Ese disco lo deseé durante mucho mucho mucho tiempo pero basicamente era imposible tenerlo a un precio civilizado, y luego nomás dejaron de hacerlo. Me atemorizaba pensar que despues de tantos años el disco no me emocionaría como lo hacía cuando tocaba con el Dorado70... que hubiera envejecido, sin que yo envejeciera con él... pero... no fué así.
"The things we make" de Six By Seven, por el poder de blogspot, disco de la semana que esta ya en mi casa listo para ser rellenado de nuevos y maravillosos recuerdos.
Yo se que no es lo mismo, pero eso es mejor que nada.




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