Los sonidos de mi casa II

Me encanta el sonido de mi casa nueva ya entrada la noche... ya que todos están dormidos, y la vecina ruidosa no tiene fiesta o invitado-sexual-eyaculador-precoz que climáticamente gime como luchador de sumo estreñido (¿?). recuérdenme que en otra entrada les explique porque es que sé que el quita-ganas de la vecina es medio precosillo.
Poco después de que se apaga la bomba que sube agua a la azotea , y antes de que empiece a cantar el gallo de la casa de enfrente, justo entre los ciclos del refrigerador hay un silencio apacible que me permite pensar con tranquilidad, que me deja entender todas las cosas que hago mal cada día y decidir las que quiero hacer bien y las que debo seguir haciendo mal a propósito. El perro de arriba duerme, así que no escucho sus odiosas garritas correr de un lado al otro del departamento. No hay ningún transformador de luz cerca, no hay ningún zumbido que distraiga. Me puedo sentar en la sala, cobijado por la luz de la lampara naranja de la pioja y ver hacia la calle, para disfrutar ese momento en que no hay trafico frente a la casa, ni micros, ni claxons ni niños gritones, nada. No hay licuadoras funcionando, ni extractores preparando jugo, ni ollas express haciendo shhhhhhhhhh o Chayanne sonando en un estéreo cercano, las vecinas están dormidas y sus zuecos descansan apacibles, esperando las 6 am para iniciar sus lecciones de tap. Es uno de mis instantes favoritos del día, toda esa ausencia de ruido es una delicia, me aclara muchas cosas, como por ejemplo: ¿por que no puedo escribir canciones como ésta?:

A veces me pregunto porque Dios me hizo guapo en vez de talentoso, simplemente no es justo. Hace falta una entrada sobre Ocean Colour Scene en este blog, pero hacen más falta canciones como esta en el el mundo. Iremos paso a paso.... lo primero es hacerle ruido a los vecinos, así que me voy a conectar mi guitarra eléctrica! jijos....

Comentarios

Ya escribe sobre el quita ganas de la vecina.

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