Coffee and TV

¡Oh Dios! ¿por qué me haces ahora adicto al café? ¿No te parece que ya tengo demasiados problemas así como están las cosas? ¿Qué consecuencias me traerá esta extraña adicción?

Por alguna razón que se escapa a mi entendimiento, nunca en mis 37 años de vida había sido fanático de beber café. Siempre he sido más un bebedor de cosas dulces, así que el sabor amargo del café no me atrapaba. Siempre me ha gustado su olor, pero la cosa es... que su sabor y su aroma nunca me habían parecido correspondientes: como esos físico-culturistas que tienen brazotes, piernotas chichotas, ultra-abdominales, pero unos huevititos de risa que nomas desconciertan.... justo así el café!
La cosa es que desde hace un par de años, las bebidas dulces y yo decidimos terminar nuestra relación debido a diferencias irreconciliables. Ahora sólo bebo agua, leche y muuuuy de vez en cuando vino tinto, nada de refrescos o jugos o cosas así. Y entre una cosa y otra le empecé a tomar gusto al sabor amargoso del café. No se como pasó, a lo mejor debido a los desayunos en "los abuelitos" o a sumarle un elemento mas a mi escueto repertorio de bebidas permitidas, pero el caso es que empecé a desayunar con café y eso me gustó.

En navidad vimos una maquina de Espresso a buen precio y la compramos. Ahora soy un amo de los espressos cortados dobles y de los capuchinos. ¡Me quedan de fantasía! Cada mañana pierdo 5 minutos mas en prepararme mi café. Y lo tomo viendo el episodio de la noche anterior de Craig Ferguson. Es un placer enooorme. El problema es que ahora todo el día mi cerebro pide café. No importa lo que esté haciendo: un hormigueo recorre la parte media de mi lengua y luego se pasa a la nariz y de ahí al cerebro: "queremos café" claman todos mis sentidos al unísono. 
Una noche decidí complacer el impulso cafeinesco y lo padecí gacho gacho: Me la pasé dando giro tras giro enredándo entre las colchas de mi camita, agonizando entre ligeros sueños terroríficos en los que yo tenia 4 suegras.
No he vuelto a tomar café por las noches, ni he querido ponerme a investigar las contraindicaciones de la cafeína, prefiero el placer de mi espresso matutino y el encanto de "no saber"; De todas formas todo lo bueno en esta vida hace algún tipo de daño.... 
!Brindemos pues! Yo invito los cafecitos.


Comentarios

Arturo dijo…
Ya estas incorporando el dibujo a tus Post.. jajaja buenisimo

Extraño cuando ponias mas frecuentes los discos de la semana

Pero bueno saludos Evers.
desde Tampico
Juan Evers dijo…
Puro garabato arthur!

saludos

Entradas más populares de este blog

Sunlit Youth

1996: el año en que la música existió.

Los hombres somos idiotas