Balas, palos, pelos, cascos y sacapuntas.

El viernes pasado, mi hermano y yo despachamos las ultimas cajas que tenían cosas de mi papá. Casi todo era basura, libros terribles, ropa vieja y así; todo lo que uno va acumulando en el long and winding road.
Pensábamos que a lo mejor en alguna de las cajas encontraríamos algun tesoro invaluable como los de Storage Wars, unos centenarios, o algunas joyas antiquísimas, a lo mejor un Warhol original,  pero no, puros calzones rotos y toallas que jamas se lavaron.
Toda la experiencia fue bastante entretenida: Pasar tiempo con mi hermano es complicado debido a sus obligaciones de padre, así que cuando podemos estar juntos sin que sus monstruos estén jorobando nos la pasamos a todo dar, hablando de chichis, videojuegos y demás cosas de hombres. Tomando en cuenta que siempre he sido terrible eligiendo a mis amigos, aprecio mucho que mi padre no se haya puesto un condón una cálida noche de octubre en 1977 y como resultado tenga yo un carnal que rockea severamente y que siempre será mi amigo.
Entre los hallazgos reveladores en las cosas de mi padre encontramos que tenia una enorme colección de sacapuntas (¿?) aproximadamente unos 40, todos de metal con piezas móviles y representando diferentes objetos, como camiones de volteo o maquinas tragamonedas, etc. 
También tenia una caja de 50 balas útiles calibre .38 special, pero no había pistola, ni idea de porque tendría eso.
Había unos coquetos palos de golf que ahora valdrán casi nada.



Una coleccion de alcancías de cascos de americano (a la que curiosamente le faltaba Greenbay que fue siempre el equipo que mi papá apoyó). Algunas tenían dinero adentro, pero no centenarios. Nótese que todavia existían los petroleros de Houston, y los Rams eran de L.A.


Unos condones cuya marca desconozco, y que están no sólo vencidos sino derrotados.


 Un libro de frases celebres para toda ocasión, que apenas tenga oportunidad, le obsequiare a mi amiga América, a ella le gustan esa clase de conocimientos.


Todo esto era de su ultima mudanza, la de Morelia a México. Se notaba que había empacado con prisa, pues las tazas todavía tenían café, y los sartenes comida. También venía su bola de boliche que ahora es de mi cuñado, y unas revistas porno bastante espantosas, no por ser porno, sino por estar re chafas.... PIMIENTA se llamaba una. La pioja me dijo que seguro no me gustaban porque las mujeres estaban todas peludas, pero no fue así: No me gustaron porque la calidad de impresión era terrible y porque no encuentro para nada erótico mujeres encueradas que parecen mis tías abuelas... con los pelos no tengo ningún problema.... I´m an old fashioned guy. Dejen busco una frase celebre adecuada para reafirmar esta declaración: 
Yo prefiero un vicio favorable que una virtud obstinada
Moliere

Chale, este libro es basura.

Comentarios

Vangeln dijo…
Wow, que interesantes acumulaciones. Mi papa tambien tenía chucherias guardadas, aunque no tan excéntricas. Tenía focos y foquitos, de todos tipos y colores, con sus respectivas instalaciones imposibles de desenmarañar. Y tampoco tenía centenarios. Alguien me comento que con PIMIENTA descubrio la sexualidad, no se porque eso me hizo pensar que era una revista de buena calidad, en fin.
Juan Evers dijo…
No no no, PIMIENTA es horrible, Nadie debería descubrir nada con ella... bueno, a menos que seas así como que muy fan del sexo nativo, en ese caso igual y si te puede latir... digo, cada quien sus apetitos y aquí no se va a juzgar a nadie...

saludos Vangeln!

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