La sagacidad del ratero mexicano

Había una vez un ratero al que se le ocurrió que era buena idea robar en "El sope".
Para quien no sepa, "El sope"es una pista de atletismo ubicada en el corazón del bosque de Chapultepec, en este chiquero conocido como el Distrito Federal. 
Al sope van a entrenar muchos corredores de alto rendimiento, así como gorditas con muy buenas intenciones y flaquitas perfumadisimas buscando ligue con funcionarios fanáticos del atletismo, de los cuales también hay hartos a ciertas horas del día.
A mi me gusta correr ahí porque no hay campesinos hipsters que se sienten bien avanzados cuando traen sueltos a sus pinches perros maleducados, ni mocosos estorbosos en bici, ni gueyes fumando o ñoras tragando papas fritas y tirando su basura donde se les antoja; Es un lugar, por llamarlo de alguna manera, civilizado; pensado primordialmente para quien no quiere sumarle más molestias a la, de por si, tortuosa tarea de correr.
A veces, cuando estás ahí, hasta se te olvida que te encuentras en México, hay un reglamento claro de convivencia del lugar, y un cuerpo de policías dedicado a que se apliqué, y cuando algún paisano llega con su perrito o su bicicleta, los policías o los mismos asistentes se encargan de brutalizarlos, lapidarlos y expulsarlos... como si viviéramos en Suiza. Es francamente, inusual y hermoso para el México al que nos tienen acostumbrados.
El domingo pasado, la pioja y yo fuimos a correr ahí. Todo transcurrió sin percances, casi hasta el final: 
Estaba yo terminando el kilometro 11 de mi entrenamiento, cuando entre la música de mis audífonos percibí el agudo grito de una dama en aprietos. "¡Agarrenlo! ¡Agarrenlo es rateeeeero!" gritaba la señora invadida por una histeria más propia de una novela de TV Azteca. Me quité los audífonos y me detuve a ver que pasaba. Aunque no llevaba puestos mis lentes pude distinguir la figura de un cuate medio atlético corriendo, cortando la pista en dirección a la salida poniente. Mientras la señora gritaba, con un niño en brazos y un dedo flamigero apuntando al fulano en fuga, varios cuates desde distintas alturas de la pista, o desde las clases de box o tae kwon do, se unieron a la persecución, que no fue particularmente larga.
Aunque el ratero lucia ejercitado, era evidente que correr no era lo suyo, bastaron 100 metros para que uno de los acomedidos atletas lo alcanzara. Un par de segundos después, otro corredor derribó al tipo y un tercero lo sujetó en el piso. El ladrón no pudo ni acercarse a la salida más próxima, es más, ni siquiera recorrió la mitad del trayecto. La señora en apuros llegó a donde tenían sometido al fulano y luego de un par de cachetadas, se armó la romería onda Laura de America: "que tu me robaste" - "que yo no traigo nada"- "que tu Mamá aquello" y etc. 
Los polis solicitaron apoyo por radio, llamaron a las patrullas, a los granaderos, los helicópteros, al ejercito y las noticias, pero sólo llegó un tsuru todo destartalado, que mudó el pleito a la delegación. Y todo volvió a la normalidad.
Lo que más cautivó mi atención de todo este asunto fue la iluminada mente del ratero: "¿Qué voy a hacer? voy a ir a robar a Chapultepec, ¿en dónde? En donde entrenan lo corredores de alto rendimiento de la zona. ¿Cómo me voy a escapar? me voy a echar a correr... dahhhhhhh.
Bien, muy bien pensado señor ratero. Ha mostrado usted una mente iluminada, un espíritu profundamente optimista y una flojera abrumadora para la planeación, digna del más ilustre de los  mexicanos. Y a esos maravillosos atletas que sin pensar en las consecuencias se acomidieron a detener a este imparable estratega del delito... ustedes... ustedes deben ser ingleses.... So Thank you very much indeed, you smashin´ little british guys.

Comentarios

Vangeln dijo…
Orale, en serio existe un lugar asi en el DF? Y es publico? Si algun dia visito el DF tendre que conocerlo. Y el ratero seguro no es el representante mexicano de 'Ocean's Eleven', ojala aprenda alguna leccion. Y ustedes no se acomidieron? Sobre todo la pioja, que segun uno de tus posts era: la saeta chiapaneca o algo asi?
Juan Evers dijo…
la pista de "El sope" esta en el bosque de chapultepec y es gratuita. Si te gusta correr, es una visita obligada en D.F.

Yo me detuve en cuanto escuche los gritos, pero estaba lejos, y antes de reaccionar, ya habían sometido al fulano ratero.

La velocista chiapaneca que mencionas no es la pioja, es América Gutierrez, una muy buena amiga esposa de otro buen amigo, el papayita Fuentes. La pioja es más bien como "atleta recreativo". Lo suyo es el don de gente, que fue exactamente lo que hizo: Se acercó a la dama en desgracia para preguntarle si estaba bien.
saludos.

Entradas más populares de este blog

Sunlit Youth

1996: el año en que la música existió.

Los hombres somos idiotas