Primeras reflexiones post viaje

Aun no estoy listo para escribir sobre el viaje a California. Aun hay muchas ideas que quiero procesar y anécdotas que debo elegir. Lo que de entrada puedo asegurar es que el Amoeba de Hollywood sigue siendo una cosa impresionante. Ahora también pude visitar el de San Francisco, y aunque no está nada mal, definitivamente es liga menor en comparación con su hermano de Los Angeles. Lo que le concedo a SF es que puedes encontrar más novedades usadas en muy buen estado, pues la ciudad tiene un poco esta onda del Reuse y el reciclaje y bla bla bla. Así que la gente tiene menos empacho en desprenderse de buenos discos en perfecto estado si ya se medio cansó de oírlos. También debo reconocer que el Amoeba de San Francisco lo vi como por encimita, como no queriendo verlo, pues gasté todo mi dinero asignado a discos en el primer día en Hollywood, y todavía nos quedaba más de una semana de viaje. Pero definitivamente el Amoeba de San Francisco es una tienda que puedes ver de inicio a fin en  medio día.  Lo cual se agradece, porque para las cosas que hay que para ver en esa ciudad, gastar más de un día viendo discos si es un poco tonto... así es... eso es lo que dije... uno no va a San Francisco a ver discos... oh fabricada deidad ficticia... he madurado... mmm... bueno más o menos. 
Hay otra cosa que quiero declarar, no sin temor a que la Gestapo me aplique el tehuacanazo vengativo e iracundo,  pero ¿¡¡¡Que onda con las chicas guapas en San Francisco!!!? No me había topado con ese nivel (y volumen) de guapura desde Madrid. Está mal que un hombre casado hable así, y quiero establecer que de ninguna manera intento faltarle el respeto a la pioja, pero.... ¡¡¡¡AHHHH BARBARO!!!! Hasta las homeless estaban guapas... era como estar en un programa de televisión, ya saben,  en el que toda la gente que aparece es good looking. La pioja también se dio su taco de ojo, así que no hay mucho que me pueda reclamar, y tampoco es que yo le hubiera ordenado al Olimpo que pusiera a todas sus diosas en una sola zona geográfica y luego las cubriera con la menor cantidad posible de ropa... esas cosas sólo pasan y ya.... No queda más que estar agradecido de poder ser testigo de dicho acontecimiento.
Definitivamente me gustaría regresar a San Francisco, no por las muchachas, sino porque creo que si hubo muchas cosas que no hubo tiempo de ver, (y eso que sólo estuve media hora en el Amoeba) pero ya luego escribiré sobre eso, ahora lo importante es llevar mi estéreo a reparar, porque regresé con muchos discos pero ningún dispositivo decente para escucharlos... shit... de verdad que no pensé muy bien nada de esto. 

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