El regreso a California vol.-2




Luego de la hamburguesa nocturna y de platicar un poco con Ricardo en el ya famoso Bacardi Time, me voy a dormir.
A la mañana siguiente, vemos a Becky, la mamá de Rick, que nos saluda afectuosamente. Ella tiene Alzheimer y su memoria de corto plazo sufre un poco. Probablemente al vernos no nos ubica de inmediato, pero no nos pregunta ni quienes somos ni que hacemos en su casa; nos saluda y nos ofrece algo para desayunar. Por cosas como esa, Becky nos cae a todo dar.
Luego de una larga platica y un desayuno ligero, tomamos nuestro poderoso auto y programamos el GPS para que nos lleve al 6400 de Sunset Blvd, dirección de la más sagrada de las tierras: El Olimpo, el Calvario, el Tepeyac, el Monte de los olivos, Sodoma, Gomorra, el muro de los lamentos y Angkor Wat todos enrollados en uno, el Amoeba de Hollywood...
He entrenado durante dos años para este evento: Para superar la mini-embolia que te da al cruzar la puerta, la parálisis al ver los muebles de descuento y la amnesia al ver la cantidad de opciones. ¡Estoy listo! Estos son los pasos a seguir:
1) Es indispensable que lleves una lista de los discos que quieres, puedes llevarla impresa en una hoja que es lo más practico o en una baraja, como las fuerzas especiales que mandan a Afganistán a cazar terroristas, o en un tatuaje si eres así de estúpido. La cosa es que desde antes sepas que es lo que quieres, de otra forma, luego de un par de horas te encontraras en el suelo de la sección de discos usados, en posición fetal llorando y babeando.
2) Vas a necesitar una canastilla. Aunque te de flojera cargarla, toma una a la entrada. Son tantos los discos que vas a encontrar, y que vas a querer, que esta onda de verlos y grabarlos en la lista mental para juntarlos una vez que veas toda la tienda es absolutamente absurda. Ya que vayas en la "J" tu cerebro va a ser una papilla que no va a poder procesar otra cosa que las operaciones más básicas, como respirar y recordar como se pone una pierna frente a la otra. Cosas como parpadear o recordar que disco te gustó del mueble pasado están totalmente fuera de tus posibilidades. Así que la mecánica es: disco que te guste o estés buscando, directo a la canastilla, ya luego depuras lo que llevas y lo que no. No le compliques a tu cerebro una tarea que ya de entrada es titánica.
3) Inicia la búsqueda en la sección de discos usados, de la A a la Z como buen antropólogo. Los discos que no encuentres usados, seguramente los encontraras nuevos. Se juicioso con lo que compras nuevo, Amoeba tiene unos precios terribles para la mercancía nueva. Discos que en Bestbuy puedes encontrar en $9.99 acá te costarán $13.99 + tax. Vale la pena pagar el extra sólo si son cosas raras, que seguro no encontraras en una de esas gigantescas tiendas de cadena, o si eres altruista y quieres apoyar a las tiendas independientes y vives en el bosque de Blanca Nieves y cada noche te cobijan canarios multicolor al ritmo de una cursi música de cámara. De otra manera fuck those guys y su overpriced stuff. El dinero no crece en los arboles.
4) Luego de ver los discos usados y los discos nuevos, revisa tu lista y lo que tienes en la canastilla, depura, jerarquiza. ¿Cuales son los discos indispensables de tu lista? ¿Qué no puedes encontrar en tu país de origen? ¿Qué si puedes encontrar pero a precios del pinche Slim? ¿cuales son los ofertones locos? 
5) Recuerda que a todo debes sumarle el 10% de impuesto. A los gringos les gusta complicarse la vida así que nada tiene el impuesto incluido, pero en TODO  te lo cobran. Ve si el precio final es realmente un ofertón loco. Depura de nuevo.
6) Una vez que depuraste tu canastilla, estás listo para ir a la sección del blues, jazz y los soundtracks. Revisa de la A a la Z. En esta parte nuevo y usado están juntos, así que mucho ojo.
7) Saliendo de la sección de los soundtracks está el pasillo de clearance, que son los discos de $1.99 o menos. Todo está mezclado y hay muuuucha basura. Así que sólo si eres un cazaofertas chiapaneco de eso que van al Ross vas a estar viendo este mueble. Mejor aprovecha la poca energía que te queda en ir a la sección de películas.
8) No compres películas en Amoeba, están carísimas.
9) Repita el paso 4
10) Proceda a la caja más cercana.
Para el punto 6 de la expedición yo ya estoy completamente frito. Humo sale de mi cachucha. Apenas y reviso los soundtracks. Tras cuatro horas de shopping mi cerebro pide esquina. Podría haberme detenido, ir a hacer otras cosas y regresar mas tarde u otro día, pero la agenda de viaje está apretada y tenemos reservaciones para cenar en Short Order , ¡¡¡Y aun no hemos comido!!!
La pioja, que andaba en el Urban Outfitters, regresa para ver como voy. Yo aparte tengo la zozobra del auto ajeno. Como nunca habíamos rentado, todo el tiempo estoy pensando "¿la grúa se habrá llevado el auto?". Aunque el auto está en el estacionamiento de la tienda. No paro de pensar si ya excedimos el tiempo de tolerancia del estacionamiento... a lo mejor ya llamaron a la grúa, "nadie puede estar tanto tiempo en una sola tienda" pensaran los encargados del estacionamiento. Aparte, cuando llegamos a la tienda, la pioja le pegó a otro auto mientras se estacionaba (El Halcón Bicentenario es infinitamente más largo que nuestro zapatito mexicano) y aunque no le pasó nada al otro vehículo, estoy inquieto. Por si fuera poco, estoy un tanto molesto porque sólo hubo uno de los discos que quería de The Frames, que en mi lista estaban marcados como indispensables.
Me rindo.
Depuro mi canastilla una ultima vez para apegarme al presupuesto asignado. Paso a la caja y pago en efectivo. Un cajero muy amable, hijo de uruguayos (e idéntico a Rainn Wilson) me regala una bolsa muy cuca para llevar mis discos... así es, me regala la bolsa porque los gringos ahora siempre te cobran las bolsas en las tiendas...  uno esperaría otra cosa de la nación más rica del mundo y más customer oriented. Supongo que esta cosa de cobrar las bolsas es la labor demoniaca de los hipsters salvamundos que con esa medida piensan que se contaminará menos, vaya usted a saber las ideas que circulan en esas cabezas cubiertas con fedoras, barbas e irónicas gafas de pasta... y los hombres también se visten raro.
Salimos de la tienda y yo espero que alguien en la puerta me envuelva en una manta de aluminio, me de una bolsa con plátanos y Gatorade, y una medalla, pero nada de eso pasa. la victoria es sólo un estado de animo.
Bajamos al estacionamiento con el Jesus en la boca, pero afortunadamente nuestro auto sigue ahí. Me preocupé por nada. Mis compras se ven diminutas en la cajuelota del Halcón Bicentenario. Las saco de la bolsa y las extiendo en la cajuela para ver si apantallan más, pero nada... Al final me conformo con  ver el ticket como para hacerme a la idea de que en realidad hay tantos discos en el auto que se salen por las ventanillas.
Por un momento soy muuuuuuuuy feliz.
CONTINUARÁ...

Comentarios

Pollo Rostizado dijo…
¿y cual fue la lista de discos que compraste?
Juan Evers dijo…
Uff son un chorro don pollo:

-Los últimos 3 discos de frightened Rabbit
-Chulahoma de the black keys
- Los dos de the finn brothers
-Cole´s corner de richard hawley
-Trouble is a lonesome town de Lee hazlewood
-los 3 discos que me faltaban de Nada surf
-Rave on que es el disco homenaje a Buddy holly
- In our gun de Gomez
- los 5 discos que me faltaban de Los lobos
- Like drawing blood de gotye
- la edicion de aniversario de the postal service
- Eight de the radar brothers
- Young the giant
-A man called E
- For the birds de the frames
- A new day at midnight de david grey
- Kingdom of rust de Doves
- Jackie brown OST
- The big lebowski O.S.T.

Esto fue lo que llegó, compré otros, unos para regalar y otros para mi, pero en el camino desaparecieron.... ni modo.
saludos!!!
JL dijo…
Espero ver pronto por aquí reseñas de sus nuevas adquisiciones. Abrazo.

Entradas más populares de este blog

Sunlit Youth

Los hombres somos idiotas

1996: el año en que la música existió.