El regreso a California vol.- 5

Cosas como las carreteras en Estados Unidos lo hacen a uno darse cuenta que tanto el gobierno mexicano le deja ir al reata a sus gobernados y que tan mal repartido está el dinero de los impuestos.
Viajamos 400 millas, algo así como 750 kilómetros de Los Angeles a San Francisco en una carretera de 4 carriles perfectamente señalizada y pavimentada, con unos rest stops que están infinitamente más limpios que la casa de muchas de las amistades de la pioja,  y lo único que pagamos fue 4 dólares por cruzar el puente de Oakland a San Francisco... Nada más, ¡¡¡¡¡¡¡NADA MÁS!!!!!!!  
"¿Cómo?" Pensaba yo "¿Nos venimos por la libre en vez de por la de cuota y no nos dimos cuenta.... o cómo?" 
Nop, resulta que los mexicanos somos unos asnos.  Pagamos miles de pesos por ir del D.F. a Acapulco en una carretera construida con dinero de los impuestos que nosotros mismos hemos pagamos y lo aceptamos como lo normal, porque despues de todo vamos a Aca papaw, y la libre está super nasty weeeee... por la de cuota llegamos de volón pa´ empezar a chupar y lanzarnos al Baby´O o su equivalente, vaya usted a saber, yo no voy a Acapulco... 
En fin...
La cosa es que viajamos a San Francisco por la hermosa Interestatal 5 y fue una experiencia increíble. Toda mi vida he amado las Road Movies y ahora por fin pude tener una probadita de una. Teníamos la posibilidad de viajar por la carretera que va recorriendo la costa de California, que se supone es mucho más pintoresca, pero era un viaje considerablemente más largo y de por si sólo teníamos un par de días para estar en San Francisco, así que optamos por la ruta corta.
Desde el inicio, el asunto de manejar me tenía nervioso debido a mi extenso bagaje de percances automovilísticos, pero ya que estás un par de días en E.U. te das cuenta de que no es ni remotamente cercano a la experiencia de manejar en México. Allá la direccional significa algo, hay consecuencias cuando las usas, (que es que la gente de deje pasar.) Y todo es tan civilizado que es como manejar en un videojuego distinto al GTA. Así que una vez que vi como estaba la movida, gustosamente manejé  las 200 millas que me tocaban. Aparte, el Halcón Bicentenario no es para nada como nuestro zapatito coreano, acá pisas el acelerador y algo pasa.... y vaya que pasa... Rebasando trailers, aceleras y pum! 100 millas por hora como si nada (lo cual esta terrible porque el limite era 70!!!!) pero con el zapatito cualquier cosa arriba de 50 kilómetros por hora se siente como el Delorean de "Volver al Futuro" antes de viajar en el tiempo... ya saben, chispas, llamas, vibraciones y todo el asunto. Era lógico que me destanteara un poco con el cambio de auto.
Se supone que íbamos a usar el ipod para escuchar música en el camino, pero nuestro halcón bicentenario no tenia ipod dock. Aparte la pioja nunca encontró el cable de plug que había llevado al viaje, así que tomé los primeros 5 discos que había a la mano de la bolsa de Amoeba y eso fue lo que escuchamos en la carretera. Pura cosa especial: Los soundtracks de Jackie Brown y The Big Lebowski, la edición especial del Give Up de The Postal Service, El Rave On, que es el disco tributo a Buddy Holly y que trae este maravilloso cover a Everyday cortesía de la bellísima Fiona Apple.



La voz de Jon Brion haciendo coros es una delicia, al igual que el solito de celesta... ahhhh, que chulada.
También escuchamos el The Town and the City de Los Lobos, que amablemente el buen Rick me obsequió. Desde la vez pasada que fuimos a Los Angeles sentí que era una obligación escuchar a Los Lobos estando al Este de Los Angeles, pero resulta que en la carretera su música también funciona increíble...
Hablando de la carretera, sorprendentemente es bastante cercana al cliché de las películas gringas: gasolineras en medio de la nada,  diners y moteles al lado del camino, grass feed vaquitas en el horizonte, letreros de señalización súper bien diseñados, nubes como de render y esta tira de asfalto que se extiende recta e imponente hasta donde alcanza la mirada.
Voy a subir algunas fotos para que vean a que me refiero. Igual después de verlas, ustedes al igual que yo,  se indignan de cómo están las cosas en México y deciden, sabiamente, no pagarle más impuestos a estos ´ches jijos....

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