Consejos Para El Viajero De Espíritu Ansioso vol.- 1

Me gusta pensar que, de manera esporádica y no solicitada, brindamos alguna especie de servicio en este humilde blog. Ya sea recomendando música que seguro ya conocen o abordando torpemente temas infinitamente mejor discutidos en cualquier otro lugar, o simplemente siendo insensibles, dandole a los fanáticos de lo políticamente correcto algo MÁS de que quejarse.
El asunto, finalmente, es colaborar en este batidillo saturado de información que es la red.
Así que sin más. les doy ahora un consejo valioso:
No vuelen por American Airlines.
Ya.
Bueno, no, Voy a ampliar el consejo: Si usted, por alguna bendición de la genética, tiene el maravilloso don de transformar todo lo que come en activos o bienes aceptados como medio de pago para uso comercial, (puesto de forma menos elegante: usted en vez de hacer popó hace dinero), vuele por American Airlines, ¡hágalo! literalmente dése vuelo. Digo, no es que se haya caído el avión o llegáramos tarde o perdieran nuestro equipaje... nada de esos habituales terrores. Es sólo que... todo se siente tan... amañado. Como cuando compras un seguro de lo que sea y poco a poco te van dando los costos añadidos. Es un abuso.
Hace un par de semanas compré impulsivamente unos boletos para viajar. No eran los más baratos, pero tenían las fechas y horarios más convenientes para mis planes. Seguramente con más tiempo podría haber conseguido un mejor precio o una mejor aerolínea, pero fue una compra de calentura para volar de un día para otro. Ni modo. Asumí que esa actitud tiene un costo. Aparte, como un individuo de espíritu ansioso, luego no puedo lidiar con la angustia de comprar boletos para algo que está a meses de distancia, porque nunca sabes que se puede presentar en ese intervalo de tiempo (trabajo, compromisos, divorcios, desastres naturales, gente haciéndote encargos, etc.) mejor ni tener tiempo para angustiarse.
La cosa es que en cuanto ingresé a la pagina de AA para revisar el vuelo, comencé a descubrir el alcance del embauque del que había sido objeto: Para empezar, el precio de mi boleto sólo contemplaba que yo tuviera UN LUGAR en el avión, eso es todo. Si quieres reservar el asiento de tu preferencia, te cuesta, (entre $600 y "2,500 por viaje, así que si el vuelo es ida y vuelta es el doble) Si viajas en pareja y quieres que los asientos estén juntos, también te cuesta, ya que los asientos que no están pre-reservados, no están contiguos... oh si... si mides más de 1,45m y tienes tus dos piernas con sus respectivas rodillas y pies, posiblemente quieras un poco más de espacio, o eso es lo que sugiere la aerolínea, para que, ya sabes, no vayas todo el vuelo como haciendo yoga.... pues eso también cuesta extra.
Si quieres abordar el avión antes que la perrada, puedes pagar para hacerlo, obteniendo el derecho a agandallarte los compartimientos superiores del avión para guardar tus guacales y demás chunches que cargues, lo que nos lleva a la belleza más grande del embauque: el equipaje. 
Puedes documentar una maleta por pasajero de manera gratuita, lo que es habitual en cualquier vuelo de avión, pero aquí viene la trampa: la maleta no puede pesar más de 23 kilos, ni un gramo más, así viajes en pareja con 2 maletas y una pese 23.2 kg y la otra 7kg, pagas sobre-equipaje por los 200g de la maleta... $50 dolarotes. Y no estoy bromeando. Al momento de hacer el check-in, esos fueron los pesos de las maletas y por esos 200 gramos nos querían cobrar sobre-equipaje. La gente inteligente dirá: "pues pasa los 200 gramos de una maleta a otra" ... pero... una maleta era mucho más chica que la otra, así que la de 7kg iba cerrada con pura magia.
Aparte no ayuda viajar con mujeres... la verdad... digo la pioja es a todo dar... y nunca quiero viajar sin ella, pero pues... Yo desde el inicio estaba consiente de que el asunto del sobre-equipaje iba a ser un problema, por lo que llevé una báscula de equipaje para prevenir, empaqué ligero y procuré que mis compras entraran en mi equipaje de mano, pero... mmmhhhh... ni quiero escribir nada porque ya se que me van a reclamar al rato, pero...  como que las mujeres no consideran que la cerámica puede no ser la mejor opción cuando se quiere viajar ligero... o que las cajitas muy mononas pa guardar monadas pueden ocupar un espacio físico considerable en el equipaje, y no quiero ni empezar con las libretas y los blocs y los libritos y etc... o esos hermosos candelabros de herrería, "y al cabo que el bronce es un metal ligero"... :P
Pasamos horas en el hotel redistribuyendo el contenido de las maletas para que dieran el peso, sólo para que en el último momento por esos misteriosos 200 gramos que aparecieron en la báscula de la aerolínea nos quisieran torcer. Obvio me puse a desarmar las maletas ahi mismo y a poner ropa sucia en mi backpack y etc. No les voy a regalar más dinero.
Y se que la queja es un tanto exagerada, finalmente no hubo ningún contratiempo, y volamos milagrosamente por los aires, sanos y salvos hasta nuestro destino, sólo un tanto torcidos por la falta de espacio.
Pero aerolíneas como interjet, volaris o alaska airlines nos han acostumbrado a un estándar más alto de servicio... no se... ya hasta me caí mal de lo quejoso. Pero con todos los extras que terminamos pagando, si podríamos haber estado mucho más cómodos en otra aerolínea., o pagado un día más de hotel...
En fin... al menos pudimos ver esto desde la ventanilla:


Concluyendo esta primera entrega de consejos para el viajero de espíritu ansioso, Si lo que desea es comodidad, conveniencia, economía y evitar la ansiedad,  pues mejor quédese en casa. 

Comentarios

Vangeln dijo…
Tal vez venía incluido el precio de contemplar ese atardecer.
Juan Evers dijo…
La ventaja de pagar ventanilla!!!
gracias por pasar
Pollo Rostizado dijo…
Me suena a que la aerolinea es como viva aerobus.

Juan Evers dijo…
creo que aerobus es el extremo, pero ellos si venden los boletos muuuy baratos, sólo pa ensartarte después.
American airlines de entrada los vende caros.
gracias por pasar

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