Cántame en la boca

Los hipsters arruinaron las barbas para todo el mundo. Se que suena intolerante pero como bien decía mi abuelita: la verdad no peca pero incomoda. Afortunadamente Sean Beam ya comandaba respeto con su vello facial años antes de que un bufón con chonguito y barbas de 30 centímetros se apareciera por las revistas, usando mocasín sin calcetines y pantalones zancones.
Todo el tiempo me encontraba su disco de colaboración con Ben Bridwell, pero por alguna razón nomás no me llamaba. Lo vi en Waterloo Records, lo tuve en mis manos, lo puse en mi canasta, pero no lo compré, luego lo vi en Amoeba, lo tuve en mis manos, lo puse en mi canasta, pero tampoco lo compré. Finalmente, la semana pasado lo vi en  mixup y sin dudarlo me lo traje, y como todo buen disco, sólo esperaba a ser descubierto.  Puros covers, todos hermosos.
Cosas como esta joya:



Mucha emoción, mucho sentimiento. Las voces lucen mucho y la producción es cristalina. Las versiones son respetuosas, más homenaje que reinvención, pero en cada canción hay cierta búsqueda. Nunca he entendido del todo a esas bandas que hacen algún cover de una canción sólo para dejarla irreconocible: se supone que eliges esa canción por ser especial, y el objetivo es honrarla. A menos que seas Saul tocando versiones sinfónicas de Caifanes... ahi si no como ayudarle...
Por el poder de blogspot, Sing into my mouth de Iron and Wine & Ben Bridwell, disco de la semana.
Les voy a dejar un regalito aquí y aquí, para que se vayan animando.
Por cierto, el cover de This must be the place de Talking Heads es una chulada, de ahi el título del disco...
hablando de "de boca en boca"...
sensacional.

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