Todo lo que Radiohead no es, Vol.-1

Pues compré el A Moon Shaped Pool de Radiohead en itunes, ni siquiera se muy bien porque ya que no lo he oído tanto. Supongo que  podría haberme esperado a la versión física que sale en junio, y que de cualquier forma voy a comprar, pero no lo hice... ya ni modo, así es a veces la cosa.
Y no he escuchado tanto el disco no porque no me haya gustado, más bien es que sigo enganchado con Andrew Bird; Específicamente 2 discos no he parado de oír: el Armchair Apocrypha y el Andrew Bird and The Mysterious Production Of Eggs. Que cosas tan hermosas hay en cada uno.
Mientras escribo, esta es la canción que está sonando:



Me gusta el ruido de las pastillas single coil pasando a traves del ampli, y que no se hayan molestado en conseguir una guitarra con pastillas noiseless o modificarlo en post. Es un sonido extra que aporta, que da atmósfera, textura, contexto. Es como estar en el cuarto mientras se graba la canción. supongo que por eso estoy tan enganchado con estos discos: Nada en ellos se siente artificial. Con Radiohead si llegas a notar algo falso de vez en cuando, encuentras de reojo la paloma escondida en el traje del mago, ya sea en la sobreproducción de la música o en esa monumental tarea de ser una corporación pero al mismo tiempo pretender ser una entidad puramente artística, como U2 pero sin tanto cinismo o ambición... Es difícil ser un grupo taaaan grande y no perder algo en el camino, como lo escribí, es una labor monumental.
Andrew Bird en ese aspecto tiene más libertad, las expectativas son menores, a lo mejor por eso ha podido hacer taaaantos taaaaantos discos... Y encuentro venas que se comunican entre ambos artistas, (las letras por ejemplo: la mitad de las veces no se de que están hablando ninguno de los dos pero no es sólo sobre amor y pachanga, eso si lo tengo claro).
El caso es que de momento disfruto más lo que la música del señor Bird me hace sentir y hacia donde lleva mi mente. Me gusta que pueda resolver una linea melódica sólo con un silbido y no con un Ondes Martenot o algún mega sequencer de 10 millones de libras. Algo así:



o así:



Hay disonancias, pero algo más aparte,  se siente una riqueza sonora multicultural y una emoción por tocar que es rara en artistas de la longevidad del señor Bird... Es música con espíritu, y no digo que Radiohead no tenga espíritu... Sólo que es difícil encontrarlo debajo de todas las capas de sonidos sobre sonidos y de marketing disfrazado de no marketing...
Señor Bird, ojalá nos dure muchos muchos muchos muchos años así como está ahora: vital, emotivo e inteligente y que su búsqueda sonora lo lleve siempre a verdes y honestas praderas.
Y no puse nada del Armchair Apocrypha, supongo que lo haré en la próxima entrada. O a lo mejor no... todo es sobre la libertad de hacer lo que le nazca a uno...

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