La gloriosa magia de las cosas simples

La gran ventaja de envejecer, es recuperar algo de la inocencia de la niñez, y poder volver a valorar el encanto de las cosas más simples, como disfrutar una tarde tranquila, el sonido de la calle sin todos los autos y camiones pasando o poder hacer pipí sin contratiempos.
Personalmente, ahora que me siento más cerca de la mortaja, realmente estoy disfrutando de las cosas  más sencillas de la vida, un ejemplo es tener aire acondicionado en el auto. Cuando me subo a un auto y escucho ese modesto motorcito funcionar, haciendo circular aire fresco por todas las comisuras del vehículo, algo se activa en mi que me hace sentir pachoncito el corazón. Es como magia. Ya tiene tiempo que había descubierto esto, pero no lograba entender qué era lo que me producía ese sentimiento. Finalmente en una tarde de no hacer nada lo entendí: Muchos momentos buenos de mi vida han ocurrido con aire acondicionado.  
Las habitaciones de un buen hotel tienen aire acondicionado. Una vez viajé a Merida para presentar una película y me alojaron en un hotel bastante mono con aire acondicionado en la habitación. Lo curioso es que el selector del aire estaba descompuesto, así que estaba prendido a full todo el tiempo y por las noches hacia un frío del carajo. Tenía que dormir con chamarra y edredón, pero había mucho encanto en todo eso, y el viaje fue mágico.
Cuando era más joven y viajaba a Morelia o a Guadalajara en ETN, los autobuses tenían aire acondicionado. Ver como se formaba la condensación en la ventanilla mientras ibamos dejando atrás kilometros y kilometros de carretera... hermoso. Y ni hablar de los autos rentados en E.U... Eso no es una cosa simple ni de chiste, pero siempre me acuerdo de eso.
Seguro no va a faltar quien salte y diga que el A.C. es super dañino para el ambiente y bla bla bla... ¿Saben tambien que es dañino para el medio ambiente? El dióxido de carbono que todos los pinches humanos producen al respirar, pero eso no hace que dejen de tener hijos, ¿verdad?... Así que no me jodan. Ustedes a lo suyo y yo a lo mío.
El otro día encontré una canción que captura perfectamente esa sensación de estar en un auto, pasando por algún lugar guapetón mientras el aire fresco te recorre. Inclusive tienen un Hiss atrás como si estuviera saliendo de alguna épica estación del FM. Es de Here We Go Magic y se llama Ordinary Feelings:



Yo sugiero que la escuchen con audífonos, cierren los ojos y se olviden del lugar en donde estén. A menos que estén en un auto recorriendo alguna carretera californiana, en ese caso abran los ojos, no vayan a chocar. Tampoco los cierren si van en el metrobus, que me los bolsean y luego me van a echar la culpa.
Por el poder de Blogspot, Be Small de Here We Go Magic, disco de la semana. 

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