You know I love the past, 'cause I hate suspense...

Lo primero es elegir una canción para abrir el viernes con la imagen mental adecuada:



Hay otras canciones mas sabrosonas del Modern Vampires of the City, pero ninguna como esta incita a treparte en el escritorio y azotar el teclado sobre el monitor siguiendo el beat.  
Aparte incluye esta chulada de verso:

Nobody knows what the future holds
And it's bad enough just getting old
Live my life in self-defense
You know I love the past, 'cause I hate suspense...

Y no se hagan, luego de oírla van a estar tarareando Baby baby baby baby right on, baby baby baby baby right on tooooooooooodo el día. Sólo escúchenla una vez y verán.

¿En qué estaba? ah, en nada... aun no digo de que va a tratar esta entrada... Videoclubes:
Hace poco cerró el último Blockbuster que nos quedaba cerca. Con él se fue una tradición de décadas de antigüedad que honestamente me llenaba de placer. Ahora sólo queda el streaming, y comprar películas, pero aun no le encuentro el placer a comprarlas. No es como cuando compras un disco que sabes que vas a escuchar un millón de veces. Con las películas no es igual, es lindo tenerlas, por la posibilidad de verla en cuanto tengas ganas, pero difícilmente vas a ver una más de 5 veces, a menos que sea The Big Lebowski o Pulp Fiction o Paris Texas, no se... no desquitas el costo de una película. Pagas por una posibilidad... la posibilidad de que en algún momento te den unas ganas irreprimibles de ver The Wild Bunch y dispongas de 3 horas para echártela... Rentar hace más sentido. 
De igual manera, era en Blockbuster donde cachaba los estrenos, ya que hace un buen rato abandoné la idea de ir a una sala de cine. (La gente es odiosa, no voy a elaborar más). Así que los churritos palomeros siempre los cachaba en el Blockbuster, en los martes de $15 pesos, y con las rentas gratis que acumulaba, el fin de semana llevaba algo interesante y nunca gastaba más de lo que me costaría un boleto para el cine, que aparte hay que sumarle el estacionamiento y las palomitas y el tiempo para desplazarse y bla bla bla. Pero ya expliqué demasiado. El formato del Blockbuster me funcionaba y le saqué mucho provecho y ahora se ha ido y sólo me queda Netflix o Itunes... así es la cosa. 
Pero algo llamó mi atención: En la colonia donde vivo han existido 2 videoclubes, un Blockbuster y un MacroVideocentro, que eventualmente también se hizo Blockbuster y luego cerró, y años después cerró el último. Ahora los locales han sido ocupados por estas farmacias grandotas de cadena, ¡Todos son farmacias ahora! Eso es muy revelador, mientras mas sedentario se vuelve nuestro estilo de vida, más medicinas necesitamos. Antes por lo menos caminábamos al Blockbuster, ahora todo está a un botón de distancia, y eventualmente ya ni nos damos cuenta que la calidad de imagen del streaming está de la cola... porque nuestros ojos también empiezan a fallar. ¿En qué ira a acabar todo esto? ahhhhhh.... citando a Vampire Weekend me contestaré a mi mismo: You know I love the past, 'cause I hate suspense...
Como quien dice... me viene valiendo... Love en Netflix está bien paaaaaaadre, y sale Mark Oliver Everett... y si aprietas los ojos casi no se ven los pixelotes de que anda fallando el internet.


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Sunlit Youth

Los hombres somos idiotas

1996: el año en que la música existió.