You Want It Darker o Lo que pasa cuando no dejas que tu novia te haga la portada de tu disco.

Yo se que cuando alguien se muere, particularmente alguien talentoso, automáticamente lo último que realizó adquiere un significado o una dimensión que probablemente no poseía.  Es un fenómeno social y comercial al que recientemente las redes sociales han atinadamente bautizado como "el tren del mame".
Gracias al "tren del mame" aun hablamos de Kurt Cobain, Jeff Buckley o Johnny Cash. Todos talentosos artistas pero ascendidos a niveles de deidad sólo por haberse muerto... Como el disco nuevo de David Bowie que todo mundo ahora disecciona pa´ encontrarle chichis a la serpiente... es pura payasada, e inconscientemente, una manera de lidiar con nuestra propia mortalidad.

(Supongo que lo que sigue va a sonar ajeno a mi espíritu proletario y origen humilde, pero pues qué le voy a hacer, a veces mi vida está poca madre, lo cuál agradezco infinitamente, luego de toda la chingadera que le ha tocado pasar, pero bueno.... así va esto, 3, 2 ,1....) Estaba de viaje en Los Angeles (Je-je-je)  cuando un mensaje de mi amigo Richard avisaba que Leonard Cohen acababa de estirar la pata.  El disco que sonaba en el estéreo del auto era "You Want It Darker". Lo habíamos comprado en CD Trader en Tarzana el día anterior (de hecho 2 copias, una para mi y otra para el buen Rick, que es fan.) y lo habíamos escuchado todo ese día. Un par de horas antes de que Richard me escribiera, le había comentado a la pioja lo hermoso que estaba el disco, y como realmente sonaba a una despedida.
Me hubiera encantado poder escuchar de nuevo "You Want It Darker" sin todo el equipaje que ahora trae, porque creo que es un buen disco, independientemente de ser "El Último álbum de Leonard Cohen" que es como todo mundo lo recordará. Desde la portada, que es infinitamente más afortunada que la del disco anterior. Una foto retocada de Cohen asomado por una ventana, sosteniendo un cigarrillo y luciendo un elegante sombrero negro. Alrededor del marco blanco de la ventana todo es negro mate. (Se tomaron la molestia de poner un barniz a la impresión para matar reflejos y que fuera un negro más profundo). Es una chulada, un trabajo impecable de Sammy Slabbinck y no de algún pariente con aspiraciones artísticas (Ya se que la portada de Popular Problems tampoco la hizo un pariente... pero pareciera....) En fin...
Desde la primer canción es evidente que Cohen asume su mortalidad (digo, si eres un señor de 82 años luchando contra el cáncer, ¿Cuál es tu alternativa?... que curiosamente fue una caída y no el cáncer lo que lo mató, ¿Qué va uno a saber?). Encontramos su voz profunda, su cadencia típica, su fraseo habitual, y sus palabras delicadamente acomodadas. También la percusión electrónica sin alma, pero inmediatamente neutralizada por elementos orgánicos, instrumentos acústicos, atmósferas ausentes en su disco anterior. Sigue habiendo los coritos cursi por aquí y por allá, pero siempre hay algo más que balancea, que le regresa el alma a la música. Ya en la segunda canción se siente que alguien está tocando esos instrumentos y no que salen del Garage Band.  
El mismo Cohen comenta que batalló durante un tiempo para encontrarle forma al disco, y no fue sino hasta que su hijo, Adam Cohen, se involucró que todo cobró vida. Es como cuando haces bacalao y queda más o menos, pero luego lo recalientas y Oh my Dog, te das de topes del saborón que agarró. (Yo acá hablando mal del nepotismo y resulta que fue un pariente quien llegó a rescatar el disco... lo que evidencia que yo se exactamente nada de nada)

Con esta belleza cierra el disco:



You Want It Darker es un trabajo hermoso, La carta de un hombre maduro y sabio diciéndonos adiós con el rostro sereno, relajado, listo para lo que sigue.
Ojalá todos tuviéramos la oportunidad de despedirnos así.

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